En el año 2011, el señor George Clooney (Ocean's eleven, Los descendientes, Los hombres que miraban fijamente a las cabras, etc), que además de actor, es director de cine con más o menos éxito (Buenas noches y buena suerte), nos trajo a las pantallas de cine esta interesante película.
La película tiene un reparto la mar de interesante, este Clooney debe tener muchos y buenos amigos... Entre ellos, el interesantísimo Philip Seymour Hoffman (La duda, El gran Lebowski, Boogie Nights, etc), el excelente secundario Paul Giamatti (El show de Truman, Cinderella man), el tan de moda Ryan Gosling (Drive)la casi desaparecida Marisa Tomei y la novedad de la jovencísima Evan rachel Wood . Y no, no me he olvidado que al señor Clooney le gusta aparecer, no como protagonista, pero si como secundario de amplia aparición.
Como podréis ver, las señoritas son minoría en la película. Y los papeles que tienen son meros instrumentos de los hombres del filme. Es sin duda una película por y para hombres. Hombres rudos, modernos, que manejan los problemas a su antojo, haciendo y deshaciendo situaciones dentro de un contexto de alta intensidad. La trama se desarrolla dentro de una campaña electoral por las elecciones primarias en los Estados Unidos. Si bien nos debería sonar extraña la situación, la amplia cobertura mediática que recibe en nuestra España natal, hace que sintamos como nuestra dicha campaña.
El trabajo de guión, sin ser de una elaboración magistral, da lugar a grandes personajes centrales, que apoyados en los excelentes actores, dan lugar a una gran batalla interpretativa. Me esdifícil destacar a alguno. Probablemente, por la novedad, me quedo con Ryan Gosling. Enigmático, como su mirada. Su personaje evoluciona durante todo el metraje. Como un tigre que acaban de soltar en lel salón de tu casa. O lo matas, o te mata.
La película me ha gustado, nace interesante, va creciendo en intensidad y termina de forma tajante y cruel. Una crítica feroz a la política moderna, donde los valores se han perdido y sólo quedan las luchas de poder. Y de esas, poco a poco, la vida nos va enseñando que hay que conocer para saber defenderse. Ninguno estamos exentos. Ninguno.












