jueves, 30 de diciembre de 2010

Tron Legacy, la película (por fin...)

Bueno a todos/as, por fin he visto Tron Legacy. En este post, os conté las ganas que tenía de verla y he de decir que la película no me ha defraudado. No es la película del siglo, falla en unas cuantas cosas, pero ofrece lo que pedía, que era una revisión con gran calidad del original de los años 80. Tiene exactamente lo que necesitaba: carreras de motos (incluida alguna de "fuera del ordenador" con una Ducati Sport Classic), luchas con los discos de luz y otros elementos que aparecían en la primera Tron, pero mucho mejor elaborados. Sorpresa agradable que ya esperábamos, es la BSO, de Daft Punk, que incluso salen en la película, ¡amenizando una fiesta con su música!


Pero no todo es oro lo que reluce. La historia se vuelve enrevesada e incosistente por momentos, sin que este lío de guión tenga mayor sentido que darle un aire de majestuosidad a la historia, que no consigue. No es un Matrix como para andar haciendo filigranas con los personajes. Si que es de agradecer que al inicio del film hagan un pequeño resumen de la primera Tron, pues es bastante antigua y no todos sus actuales espectadores tienen por qué haberse visto esa primera película. Tambien habría que reprocharle ciertos momentos donde la intensidad baja mucho y puede llegar a resultar un poco... demasiado lenta.

¿Pero la recomiendo o no? Evidentemente si, es una buena película, y deberías verla si viste la primera parte, allá por el año 1984. Pero no te dejará pegado al asiento, salvo alguna escena suelta.

Posdata: no he podido valorar el 3D, porque cuando fuí a verla, ya sólo podía verse n pantalla normal. La pobre ha estado una sola semana en 3D... bueno, ¡esos euros que me he ahorrado!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

"Los pilares de la Tierra" de Ken Follet

Tras este contundente nombre, se esconde la popular novela del escritor galés Ken Follet. Se trata de un best seller, muchos/as de vosotros/as ya lo habréis leido, pero para mi era una asignatura pendiente. Durante mucho tiempo, lo vi en la mesilla de noche de un compañero de piso y siempre tuve la sensación de que sería una novela pesada y difícil de digerir, sólo apta para devoradores compulsivos de libros. Ahora que me he convertido en uno de ellos, me he visto capacitado para enfrentarme a ella.

Portada del libro

La edición que he tenido el placer de disfrutar tiene 1380 páginas, capaces de matar a una mosca de un certero golpe, o de abrirle una brecha en la cabeza a algún descerebrado si hiciera falta... pero el señor Follet no ha creado esta novela con fines bélicos. Ni mucho menos. Habla de guerra, sin duda, pero está hecha para disfrutar. Aunque bien es cierto que está más cerca de un "culebrón venezolano" que de una novela histórica, entremezcla la convulsa vida política-militar de la temprara Edad Media en Inglaterra, con la vida de un puñado de personajes destinados a convivir (que no a entenderse) cada uno desde su punto de vista, luchando por sus propios intereses. Alliena, Jack, Tom, Ellen, son personajes que te hacen meterte en la historia y sentirte uno más de ellos. En más de una ocasión piensas: "¿pero qué coño han hecho esta gente para merecerse esto?" Y es que se ven envueltos en mil y una miserias, fruto de las desigualdades sociales de una época cuyos valores distan de los nuestros en su forma, pero no el fondo: sexo, poder, dinero. Ah y hablando de sexo, evidentemente, nuestros personajes se dan algún que otro revolcón, que no solo de politiqueos vive el hombre (y la mujer), dignos de la más avezada novela erótica.

Muy recomendable, algo pesada en ciertas partes, ya que llega a desesperar el llevar varias semanas con él y que aun quede "mucho lío" por delante, pero todo esto se da la vuelta cuando terminas el libro y te quedas con la sensación de vacío que sólo las grandes historias dejan al acabar.

jueves, 16 de diciembre de 2010

El único fallo de mi Varadero 1000

Muy buenas internautas, hoy toca un post de mecánica, pues he descubierto que a gran parte de mis lectores (que no son muchos, pero bueno...) os gusta bastante este tema. En este post que escribí hace un tiempo os contaba que mi moto (una Honda Varadero 1000 del 2.008) me dió un fallo en garantía. Hoy os voy a explicar con más detalle de qué se trataba, sus síntomas previos y cómo se solucinó. Ojalá esto ayude a otros usuarios a reparar su moto, pues a veces los fallos eléctricos son frustrantes pues no son fáciles de localizar.

La Honda Varadero 1000 de inyección (modelo 2.009)

El problema en mi moto empezó a darse a los pocos meses de comprarla nueva. Al girar la llave de contacto para arrancarla, el chivato de la inyección (uno de color rojo), se quedaba encendido y al pulsar el botón de arranque, la moto no hacía nada. La solución de emergencia que me dieron en un foro muy conocido aquí en España www.xl1000v.es era que antes de girar la llave, debía tener pulsado el botón de arranque. Así la moto arrancaba, aunque el ralentí era un poco inestable al principio, luego se estabilizaba y la moto iba perfectamente. Este fallo lo hacía de vez en cuando y no pude establecer una pauta, pues a mi modo de ver, era aleatorio.

Por suerte, en el concesionario Honda de Albacete, que por aquellos entonces era Motos Emilio, en cuanto les comenté el tema supieron a qué me refería. Como os puse en aquel primer post, la pieza que fallaba era el sensor de encendido. Mirad la imagen que os pongo a continuación:

Despiece de las piezas afectadas

Se trata de la pieza señalada como "6" y sirve para que la inyección-encendido (la ECU) sepan en cada instante en qué posición se encuentra el cigüeñal. Esta pieza funciona mediante el "efecto hall", que consiste en que una pieza metálica, sometida a una pequeña corriente, varía de intensidad si se le acerca un metal. Como véis, el sensor "6" está junto a una corona (que gira solidaria al cigüeñal, la nº3 en el dibujo) cuyo perfil tiene forma de sierra, para que el sensor vaya sufriendo variaciones en función de si está cerca de un diente o no de esa corona. Esta información le sirve a la inyección para saber en qué punto están el cigüeñal y los pistones y si debe o no inyectar o saltar la chispa de la bujía.

Un pequeño fallo en este sensor, o simplemente que empieza a dar valores "fuera de rango" es razón suficiente para que la inyección se niegue a trabajar. Si vuestra moto está en garantía, esta historia es la que le debéis contar al mecánico y si el fallo ha empezado a darse una vez agotada la garantía, sustituir la pieza es fácil y no requiere mucho tiempo. Eso sí, la pieza, cuya referencia para pedirla a recambios es "30300-MBT-F20" y cuesta unos 99 euros. (Referencia corregida gracias a un comentario en este post)

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Mi pendiente, a debate

Este no es un blog cultural, ni de motos, ni siquiera de cine. Es un blog que refleja las cosas que me rodean, siempre pasadas por mi filtro, pues no todo se puede mostrar y lo que sí se puede, hay que aplicarle siempre un poco de "maquillaje"... En este último grupo de temas se encuentra el que os traigo hoy. El viernes pasado, pude disfrutar de la primera de las "cenas de navidad" de las que disfrutaré este año en compañía de un grupo de amigos/as. Entre los muchos temas que salieron esa noche, os voy a relatar el que me obligaron a reproducir en este blog: ¿me debería quitar el pendiente? Para los que no me conozcan, os diré que tengo un pequeño pendiente (un aro) de pequeñas dimesniones de plata en la oreja izquierda. Me ha acompañado desde los 16 años, aunque desde hace bastante tiempo siempre es el mismo modelo. Pues bien, ante la insistencia de una de las comensales, el tema de mi pendiente salió a la palestra. Mientras unos defendían mi pendiente, otras comentaban que parecía un detalle de adolescente, que a mis 31 años ya no pinta nada...

Pues bien, a mis internautas os hago la misma pregunta: ¿qué hago? ¿me lo quito o no me lo quito? A mi todavía me gusta y creo que me queda bien. Pero claro... ¿es adecuado? ¿me resta credibilidad? Ciertamente, en mi trabajo "de entre semana" (el que me da de comer) no me han puesto ninguna pega, así que no debo preocuparme. El otro trabajo el "de los fines de semana" (el que me paga los vicios), algún que otro comentario bromista si que ha caido, pero creo que nunca me ha restado autoridad (creo...).

Resumiendo que es gerundio: mister carajillo ¿se debe quitar el pendiente y pasar a la vida adulta con todas sus consecuencias?, o ¿aun cabe en él, algo del joven que se usaba pendiente?

¡Se aceptan comentarios!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Los discos de mi vida

Hoy os traigo una nueva edición de la saga "Las ..... de mi vida". Tras la existosa "Las mujeres de mi vida" y otros post cargados de nostalgia (Un instante de gloria, Verano del 94, etc) en este post repasaremos los discos de música que han marcado una época en mi vida.

Me gustaría remarcar que hablaré de discos y no de canciones. Es fácil encontrar una canción que nos guste, pero un disco completo lleno de buenas canciones es un hallazgo digo de mención. Y a eso vamos: a mencionar los pocos que merecen estar en el "Hall of fame" de mi pequeña discoteca particular.

- MTV Unplugged in New York (Nirvana): no deja de ser el disco más comercial de Nirvana, algo en principio incongruente, pero en ese momento (1994), eran una celebridades. Los había descubierto con su "Nevermind", aunque lo atercipelado y completo de este acústico no dejan de estremecerme cada vez que lo escucho.



- Zooropa (U2): no es el mejor disco de los irlandeses U2, tal vez el "Under a red blood sky" sea superior, pero éste y no otro me acompañó el verano del 1.997 cuando gracias al Citröen AX de mi hermano y su infinita paciencia, me dediqué a recorrer (sin carnet, por supuesto), esas carreteras de dios en busca de algo de soltura para ahorrarme unas clases a la hora de sacarme el carnet de conducir. Descubrí al señor Bono y su banda en este "Zooropa", muy discotequero, pero lleno de melodías que me abrieron el apetito por este banda. Muy recomendable, porque de U2 hay que conocerlo TODO. Son historia viva de la música.


- You've come a long way, baby (Fat Boy Slim): un disco básico para entender a uno de los pilares de la música electrónica moderna. El señor Norman Cook, bajo el seudónimo de Fat Boy Slim lanzó una compilación de temas pegadizos, que calaron muy hondo en la publicidad de la época (gran filón para descubrir artistas nuevos). Yo lo descubrí gracias a un ex-compañero de piso, allá por el año 2000. Os prometo que alucinaba de las horas que podía pasar escuchando las pistas de aquel disco. Aun hoy sigue siendo actual y eso que la música electrónica se desfasa muy rápidamente.


- Origin of Simmetry (Muse): demoledores como ellos solos, los británicos Muse tiene una discografía extensa y bien elaborada. Destaco este disco porque para mi fue el primero, pero todos ellos son muy buenos. Los descubrí en el 2.001, gracias tambien a ese compañero de piso (un filón este chaval, ¡desde luego!)


- Statues (Moloko): en el año 2.005, tuve la gran suerte de vivir unos meses en Italia por una beca Erasmus. Mis compñaeros de piso allí, Francesco y Tom, tenían entre sus discos , este Statues de Moloko, del que había oido hablar vagamente. Recuerdo las tardes haciendo la limpieza del hogar y escuchando a todo fuego este disco. Es electrónica de la buena, bailable, intensa y de con momentos de gran profundidad. Otro gran descubrimiento que no podía olvidar.


Pues bien, esta ha sido mi selección de discos para hoy. Como os digo, son discos completos, que de principio a fin te hacen disfrutar.

¡Un saludo!

martes, 30 de noviembre de 2010

Tron Legacy (la previa)

¡Muy buenas chavalería! Hoy voy a saltarme mis normas y vamos a comentar una película que aún no he visto. Se trata de la segunda parte de "Tron", la película que en 1982 dejó perplejo a los espectadores de medio mundo con su universo digital. Protagonizada por Jeff Bridges (El gran Lebowsky, Arlington Road: temerás a tu vecino, etc) y producida por Disney, en su momento no tuvo el éxito deseado, pues el público no estaba preparado para una historia basada en programadores informáticos, ordenadores y programas que cobran vida. Hoy en día es una película de culto, sobre todo para los frikies de los ordenadores y el cine.

Cartel de "Tron Legacy" 2010

Cartel de "Tron" (la original de 1984)

Pero este 2010 nos ha traido su continuación: Tron Legacy. Si bien, la primera parte siempre me llamó la atención, ésta segunda ha despertado en mi, un interés inusitado. No sólo podremos ver un derroche de efectos especiales (en 3D que las modan mandan), sino que podremos disfrutar de 2 Jeff Bridges (uno joven y el otro no tanto), a la guapísima actriz Olivia Wilde (13 en la serie "House") y la BSO cuenta con los inconfundibles Daft Punk, grupo francés de música electrónica que vienen como anillo al dedo a esta historia tan futurista. Por suerte, algo de lo que no se han olvidado, es de las famosas "motos de luz" que si que tuvieron cierto éxito en su momento, llegando a hacerse juegos de ordenador, basados en ellas.

Olivia Wilde (decir que es guapa, es quedarse corto...)

Daft Punk, con sus habituales disfraces

Y estas son las famosas "motos de luz"

Resumiendo, que sé que me van a sacar un ojo de la cara por la entrada, pero prefiero gastarme ese dinero en el cine, que en un bar de copas, para tomarme 2 cubatas de garrafón entre apretujones y olorazo a tabaco.

¡Hasta la próxima!

martes, 9 de noviembre de 2010

Verano del 94

Recuerdo el verano de 1994 con especial cariño. Estaba a punto de cumplir 15 años y aún no había despertado a la adolescencia en toda su plenitud. Acababa de terminar mi primer año de BUP y mis padres tomaron la (muy inteligente) decisión de desaherse de mi por 1 mes. Disfrazaron el hecho con un curso de inglés en Ciudad Real, ciudad relativamente cercana a mi pueblo de veraneo, que me mantendría ocupado una parte del verano. Nunca imaginé que ese curso haría de mi el hombre relativamente "suelto" hablando inglés que soy hoy en día. Lo de mi "soltura" en el inglés se lo debo a unos profesores nativos que hicieron lo que pudieron; pero el apartado hombre, se lo debo a lo que hoy os voy a relatar.

El mes de curso lo pasamos en una residencia universitaria llamada "El Doncel" que en verano se reconvertía en estos menesteres. De aquel intenso mes, recuerdo especialmente las canciones que sonaban por la megafonía a la hora de levantarnos ("Friday I'm in love" de The Cure) y la que se encargaba de mandarnos a dormir, una vez que el día había acabado (La BSO de la película "El piano"). Estábamos distribuidos en habitaciones dobles, repartidas en pasillos y todo ello distribuido en 2 alas. La parte masculina y la femenina. Domar a aquellas fieras de entre 14 y 18 años no debía de ser fácil... así que continuamente teníamos excursiones, como la que hicimos a Almagro, un pequeño pueblo cercano, muy conocido por su "Corral de comedias" del siglo XVII, perfectamente conservado. Otra actividad que llenaba nuestras tardes era el ping-pong, en el cual llegué a destacar, no por mi técnica depurada, si no porque era rápido y ágil devolviendo las bolas, lo que acababa por desesperar a mis adversarios. No obstante, en lo que destaqué, llegando a recibir el reconocimiento unánime de mis compañeros, fue eruptando. Madre del amor hemoso, qué forma de retumbar por las calles de Ciudad Real, esos gases que salían de mi garganta tras la acelerada ingesta de una o varios Coca-Colas, compradas en los supermercados de la zona...

Pero sin duda, ese mes me descubrió algo nuevo para mi. Era un experto desde el punto de vista teórico, pero... de práctica nada de nada. Durante ese mes, anduve un poco perdido con todas las chicas que allí había (¿acaso dudábais que hablaba de este tema...?), hasta que a dos días de acabar el curso, una chica llamada Mila, de piel clara e inquetantes ojos azules, me declaró su apasionado amor. Así. De repente. La noticia me dejó un poco traspuesto, porque se suponía que mi vecino de pasillo, un tal Bautista, estaba detrás de ella. Ni corto ni perezoso, me dirijí a mi amigo y a riesgo de perderlo como amigo o lo que era peor aún, algún diente fruto de un puñetazo, le expuse el tema. Él que era bastante pragmático, me dijo que puesto que él ya no tenía posibilidades, lo mejor era que me la llevara yo. Pocos veces he vuelto a ver un gesto de amistad así de grande. La suerte estaba hechada. Volví a por ella, "la pedí de salir" y nos hicimos novios. Os recuerdo que en mi época, los chicos "pedíamos de salir" a las chicas y automáticamente se convertía en tu novia. Nada de mamarrachadas de eso de "rollo" y mandangas por el estilo.

La tarde del día siguiente la dedicamos a dar un paseo por Ciudad Real, pues nos teníamos que conocer un poco. Ella, era de un pueblecito cerca de Talavera de la Reina y un par de años mayor que yo. Eso le proporcionaba cierta ventaja en nuestra relación. Yo estuve nervioso toda la tarde, sin saber qué hacer, salvo pasear con ella y decir sandeces. Eso, pasados casi 17 años de entonces, me sigue pasando por cierto... El caso es que al llegar la noche, los cuidadores habían preparado una gran fiesta de despedida. Cena copiosa y guateque posterior para todos los presentes, aderezado del acceso a una terraza junto a la pista de baile, que se llenó esa noche de las varias parejas que se habían formado en aquel mes. Y allí me plante con mi chica. Con mucha teoría en la cabeza, pero pocos planes reales de cómo funcionaba eso de tener novia, fueron pasando las horas. Al cabe de un buen rato, se nos plantó delante una pareja amigos con cara de asombro.

¿Qué hacéis ahí tan parados? Nos inquerió él.

Pues mira, aquí... le contesté dubitativo.

Estáis ahí sin hacer "nada"... ¿a qué esperáis? Dijo la chica de mi amigo.

El silencio fue nuestra respuesta.

!Te lo voy a tener que enseñar todo! Gritó mi amigo con gran resignación. !Mira cómo se hace! Añadió. Y le plantó un beso a la novia de esos de película.

Yo puse cara de poquer y ellos se marcharon entre risas. No me quedó más remedio que confesar... Mi chica llevaba esperando que yo me lanzara desde aquella tarde y mi inoperancia era digna de un "junior". Con gran rubor le dije que era mi primera chica y que no tenía muy claro cómo funcionaba esto. Por suerte, Mila, con sus 16 años, pueso toda su experiencia encima de la mesa y me dijo un cariñoso: "Mira imbécil, se hace así". Y así fue como llegó mi primer beso. Los siguientes fueron mucho más fáciles, más elaborados y tan llenos de cariño como de complicidad. Fue una noche maravillosa... la pasamos entera abrazados, llenándonos de besos y arrumacos, como si no hubiera un día siguiente...

Pero el día siguiente llegó. Y era el último. Mis padres vinieron a recogerme por la mañana. Y yo nervioso como un flan, no quería irme de aquel lugar. Aunque nos habíamos despedido al irnos a dormir, tenía la esperanza de besarla por última vez esa mañana. Pero no la vi. Y mi recuerdo de ella se quedó para siempre en esa terraza, con un techo tamizado de las estrellas que aquella noche de verano vinieron a vernos. Durante un tiempo estuvimos carteándonos, con la vaga esperanza de que nuestras vidas se volvieran a juntar.

Hoy en dia, recuerdo aquel mes y trato de juntar en mi mente las nuevas sensaciones que acumulé en tan poco tiempo. Ella, Mila, fue sin duda la guinda del pastel de mi entrada en el mundo adulto. Gracias por tu infinita paciencia y tu delicada dulzura. Gracias.